Boletín Electrónico de la Garrapata en la WEBs:
Por Níkolas Friedmann
Son cientos de anónimos, por cierto destacadas figuras que nos han dejado un legado muy fuerte sobre el sujeto de la revolución y la lucha por el Socialismo, de ahí en consecuencia a esto surge inmediatamente un concepto básico, un principio intransable, fundamental respecto a la construcción dialéctica del hombre nuevo. Ahora el trabajo que implica la formación del sujeto revolucionario para la construcción de una comunidad nueva (nación), el Socialismo que es la base única en cuyos pilares se sustenta la justicia social, la libertad, la democracia directa.
En esto hay que ser claros, en el Socialismo no se logra la justicia social plenamente ya que en él aun susciten injusticias políticas, económicas, sociales, y culturales (que vienen del capitalismo), RECUERDEN el Socialismo es una etapa político-social cuyo objetivo estratégico final como sociedad comunitaria, es el Comunismo (donde desaparece el Estado y todas las injusticias) cuya esencia es el humanismo, el hombre nuevo. Esto debe ser visto siempre como una cuestión de principios para cualquier revolucionario debe ser el pilar de formación y construcción política de un hombre nuevo, es una conducta de vida, una guía natural para cualquier individuo que se manifieste de ser revolucionario. Es una misión personal, necesaria para lograr avances sociales y civiles, para ser ejemplo de lucha y consecuencia política.
Esto se logra única y exclusivamente desarrollando e implementando todas las formas de organización de masas para lograr dicho objetivo estratégico, lo que significa que hay que centrar la lucha en el plano político-social y militar (es la disputa de las ideas), es una cuestión de clase. Es una construcción integral paralela una de la otra, alternando métodos de construcción y conflagración. Para esto, hay que luchar para avanzar, hay que avanzar, para vencer, y sin organizar no hay revolución ni socialismo.
Jamás se debe exacerbar una forma de lucha por sobre otra ya que para lograr el objetivo de la revolución, la construcción estratégica es integral, en triángulo (trabajo de masas, trabajo al interior de la organización y el trabajo de construcción de fuerza propia) es esencial comprender esto que para el triunfo de la revolución deben estar presentes siempre estos tres ejes que potencian las fuerzas motrices de la historia. Ya que al faltar un cimiento se caen los otros dos perdiendo el cable a tierra (la relación, histórico-dialéctico y simbiótica con las masas).
Ahora lo que se discute y por cierto lo rechazamos tajantemente por principios, es la cuestión electoral-reformista, pequeño burguesa cortoplacista (que terminan asimilándose) y lo que es peor aliándose con la oligarquía por cuestiones “tácticas”. Esto lo vamos a definir como la Vía Confusa Parlamentaria (VCP), ya Marx definió esto como “el cretinismo parlamentario”, en este sentido la VCP, (lo electoral) no tienen nada que ver con las formas de construcción política revolucionaria, que es una cosa muy diferente, que se tiende a confundir respecto a la acumulación de fuerza para la revolución, Lenin lo destacó al referirse “a la enfermedad infantil del comunismo”, que los reaccionarios y reformistas usan estas frases descontextualizadas para atacar a los revolucionarios como una desviación de principios o militarista, nada más falso.
Esa acusación política la sustentan los oportunistas de cuarta, es más es una categoría dialéctica la cual está dada a quienes se niegan hacer trabajo de masas en los sectores donde son fuertes los fascistas, y socialdemócratas neoliberales o filo izquierdista. Ya que esto (lo electoral) se desarrolla en un estamento cada vez más inmoral, corrupto, mafioso, sin ninguna legitimidad ética, como valórica que a la larga ha terminado por corromper a los pueblos.
El voto sin un objetivo estratégico de clase es andar en círculos concéntricos, pero hacia abajo, es un absurdo que es lo mismo que declararse defensores de los pueblos y terminamos destruyendo escuelas, hospitales, liceos, etc., (porque fueron construidas por el capitalismo) más cuando sus edificaciones o reparaciones salen de los mismos bolsillos de los pueblos (impuestos).
Ahí está el ejemplo de clase clara, los nazis a ultranza, neoliberales, por cierto quieren precarizar o empobrecer a la clase trabajadora y por cierto a los negocios o unidades productivas que en su mayoría son familiares. Quieren cortar las horas de trabajo con esta medida evitará pagar cotizaciones en AFP, salud y en la Administradora de Fondos de Cesantía AFC, indemnizaciones, vacaciones, horas extras, pagos por cesantía. A la par quieren subir la jornada laboral a 52 hrs., pretenden sacar de tus fondos previsionales el pago por desahucio, es decir, quieren a un esclavo asalariado que trabaje de sol a sol con un miserable sueldo, PERO felices.
Un revolucionario verdadero o que se defina como tal debe tener presente que nuestras falencias como debilidades ideológicas son las que han permitido el avance de las ideas reaccionarias y fascistas en el seno de los pueblos. Al no abordar la lucha electoral que debe ser vista como una lucha revolucionaria (hacia las masas atrasadas) le estamos entregando a millones de ciudadanos a la oligarquía y sus fracciones. Al no competir en el plano de las ideas, en la lucha de las ideas, sus concepciones reaccionarias y fascistas, que llegan segundo a segundo a la conciencia social de millones de chilenos creando nosotros mismos barreras políticas artificiales, al negar esta lucha, sin más fundamento que una retórica simplista, falsa, antipopular y anti científica.
Estamos en un error de vida, esto es por décadas que no es una cuestión de principios que a esta altura del partido es un horror de clase. Es decir, estamos trabajando para el fascismo y el reformismo al quedarnos fuera de ese importante espacio social y dejando a millones de ciudadanos solos para que nos gobiernen e impongan y sometan con su quimera libertaria. Para luego salir “protestando”, cacareando mecánicamente de forma contestaría, oportunista y torpe. Dejando lo central de lado, el fondo son las masas que debemos arrebatarles a la pequeña y gran burguesía (competir por los espacios de conciencia para acceder al poder). Al actuar de forma poco criteriosa nosotros mismos estamos creando nuestros sepultureros al no entender que debes crear Poder Popular y eso está en los pueblos, en su conciencia que hay despertar y desatar.
Partiendo de lo básico lo territorial, luego el Poder Local, luego la Comuna, la región hasta tomarnos la nación, solo así puedes ampliar y competir los espacios territoriales a la hegemonía fascista, sus aliados, impulsando nuestras concepciones políticas y nuestros principios revolucionarios. Ahora, ¿qué significa todo esto?, que la clase dominante, o (las fracciones de la oligarquía) el poder hegemónico hábilmente confunden a las masas, levantando oposiciones intermedias, transversales lo que es peor van permeando a vastos sectores populares que terminan votando por estas lacras fascistas, populistas que van intercalando y usando “discursos críticos” en algunos casos puntudos, anti sistémicos. Así surgen agrupaciones, partidos, movimientos piratas que de forma cuestionan todo, atacan todo, pero de fondo no son nada, es decir, son los mismos payasos, traidores que gobiernan criticando las miseria, las injusticia, cuando son ellos los que la crean, culpando a otros para no cambiar nada.
Esta amarga realidad, realidad virtuosa (fundamental para el poder hegemónico) que produce una despolitización, una desculturización como pérdida de identidad de clase en el seno de los pueblos. Samir Amin definió esto; “lo que se define como el país profundo, es decir, el país profundamente dormido. La elección por sufragio universal, en estas condiciones, es una garantía para la victoria garantizada del conservadurismo (aunque fuese reformador)”, y agrega “en estas condiciones el recurso a las elecciones siempre es concebido por los poderes dominantes como el medio por excelencia para frenar los movimientos, para poner coto al potencial de radicalización de las luchas”, para frenar lo contra hegemónico, el poder de los pueblos, su proyecto de vida.
En Venezuela Trump en su primer gobierno realiza lo mismo al nombrar como presidente a un títere corrupto, un narco-fascista (Juan Guaidò) en una plaza de Venezuela, que le permite robarse los recursos naturales, infraestructuras millonarias, como ejemplos; Petroleum Corporation CITGO, Monómeros empresa; Colombo Venezolanos S.A., millones de dólares en oro, depositados en bancos de Europa para comprar remedios y alimentos. Ahora Trump en su segunda administración pretende hacer lo mismo, pero esta vez reeditando la “Asamblea Nacional en el exilio, la cual nombró una Corte Suprema, un Consejo Electoral, Tribunales de Justicia, embajadores, etc., una burda e inmoral maniobra, solo para apropiarse de los recursos de todos los venezolanos.
Es tan grave esto, que estas últimas elecciones en diferentes países de Américalatina- indígena-mestizo-morena las elecciones las deciden fraudulentamente, es decir, las masas se inclinan por un votante de izquierda y ganan en el país, pero los ciudadanos en el extranjero le dan el triunfo al fascismo, sin que nadie controle esos votos, votantes, transporte en valija diplomática, que se pierdan miles de actas por más de 48 hrs., que sean miles de muertos votando en el extranjero. O que burdamente remarquen los votos, o le agreguen una cifra abultada en una mesa x, por ejemplo y en su totalidad sean 400 votos, cuando legalmente están inscritos en esa mesa x 80 ciudadanos.
La Vía Confusa Parlamentaria VCP, del reformismo
La VCP del reformismo es la capacidad del poder hegemónico de reinventarse logrando con ello confundir al pueblo con lo cual la clase hegemónica, la oligarquía se asimila en los territorios incorporando un “discurso popular”, ahí están los casos a partir de la década del 90s, la UDI, décadas antes el PDC (con la lógica cristiana), ahora el Frente Amplio (organización pirata) ahí están los casos de la Partido de la Gente (PDG) Franco Parisi, Johannes Kaiser del Partido Nacional Libertario (PNL). Con un discurso intrínsecamente negacionista, quimérico, sofista que va cautivando a miles de personas con sus mentiras y falsedades.
Quienes en sus gobiernos neoliberales ex concertacionistas se peleaban por dirigir los aparatos de seguridad del Estado para atacar al pueblo consciente y sus organizaciones revolucionarias de clase y dicho sea de paso, no hay nada más revolucionario que un obrero tomando las armas. Estos convertidos acaban transformándose en la oligarquía, siendo el brazo derecho de los intereses del imperialismo fascista yankee en Chile.
Recuerden las agresiones hacia Cuba, Venezuela, Nicaragua, todas impulsadas y financiadas por elementos de la ex concertación, el FA (Gabriel Boric) y el mismo PC (Jeannette Jara) que con sus discursos nauseabundos, inmorales, sin principios de ningún orden, gracias a su inmundicia política permitieron el ataque y asesinato de más de 150 revolucionarios y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa.
Esta es la dura realidad al ver que sectores importantes de la clase trabajadora votan por las fracciones de la oligarquía nacional, sus esclavistas (ex concertación, aliados varios, ex alianza por Chile) que en sus efectos constituyen nuevas organizaciones o bien le cambian el nombre sin perder su esencia oportunista, depredadora ya la par surgen otros grupos con discursos críticos y contestatarios al orden injusto y decadente, pero siempre terminan transando sus principios por meras cuotas de poder (y una abultada cuenta en dólares ) entregándose a la institucionalidad neoliberal, pinochetista. Como fue la tristemente “Lista del Pueblo” que en el primer caso de corrupción, renegaron de su estructura partidista, enterrando el voto popular.
Quienes ante su incapacidad política e ideológica, de principios éticos, morales y valóricos, solo zigzaguean integrándose al sistema neoliberal pinochetista y fascista. Perdiendo la iniciativa política terminan domesticados por cuotas de poder, reduciendo sus esfuerzos políticos a lo electoral. Lo más doloroso es que en muchos de esos espacios hay muchos combatientes internacionalistas, que se formaron en las guerras y luchas de liberación nacional de pueblos hermanos.
Hoy se dedican a asesorar y ganar dólares con sangre recordar las glorias pasadas, dándose la gran vida a costillas de las guerras o epopeyas libertarias de otros pueblos, pero con un peso histórico de clase estos “oficiales” no deben olvidar jamás que no pudieron derribar o cambiar las bases institucionales de la Tiranía político, empresarial y militar en Chile, que se constituyeron a través del golpe de Estado, impusieron su constitución política de clase, fraudulento del 1980 esencialmente por su extracción de clase y su claudicación revolucionaria.
Muchos de esos “oficiales” han sido absorbidos a la legalidad pinochetista, integrándose cómodamente a la institucionalidad quienes en el pasado usaron las armas para destruir al capitalismo. Hoy convertidos al capitalismo, neoliberal, gracias a la Vía Confusa Parlamentaría VCP, pero lo más doloroso es que entre este círculo destructivo hay algunos personeros ligados a los derechos humanos plantean algo interesante, pero con un fin solapado, para atraer a esos revolucionarios duros al circo electoral y dicen, “Los muchachos del FPMR tenían 20 años cuando decidieron entregar su vida por la libertad de todos nosotros y fueron catalogados de terroristas durante toda la transición. Esos muchachos tuvieron la vida cortada y no han tenido ningún reconocimiento.
Eso de que se derrotó la dictadura con un lápiz es una gran FALACIA” entonces. Con este tipo de discursos que es una suerte de reconocimiento verbal sólo es parte del trabajo ideológico de PC, cuando el PC desde 1988 trató de ingresar a la concertación y fueron rechazados como leprosos. Una vez integrados asumirán funciones de seguridad en el segundo piso de la Moneda. Esto permitió que la clase hegemónica logrará una penetración y desarticulación de las organizaciones revolucionarias más importantes del pueblo.
Estos convertidos directamente permean la base social de las organizaciones revolucionarias en el pueblo, copando y cautivando mansamente a los “cuadros e intelectuales” que lentamente van abandonado sus principios revolucionarios adquiriendo las ideas de la clase dominante gracias a la VCP, logran que estos elementos realicen el trabajo sucio con los sectores más consecuentes o como ellos los definen “duros del movimiento revolucionario”, cosa que solo unas décadas atrás era imposible, solo de pensar.
Estamos hablando de la penetración ideológica de la clase dominante por la vía confusa parlamentaria VCP, logrando avanzar y agrandar la base de apoyo de las fracciones de la oligarquía en el pueblo popular. Esto fue la base política, con la cual se derrocó al movimiento popular y revolucionarios de las décadas de los 80s e inicios de los 90s, a los “elementos de izquierda” nos guste o no, tienen de una u otra forma pasado político e influencia, como contactos sociales en los territorios que estos convertido fueron permeando, comprándose, etc., arrastran con ellos a grupos importantes e influyentes de personas.
En 1980-1990, se buscaba el aniquilamiento de las fuerzas revolucionarias duras y acudieron a ex izquierdistas para exterminar las ideas y cuadros revolucionarios, dos ejemplos concretos de las variantes de la VCP, fue lograr neutralizar a las organizaciones revolucionarias con esto paralizar y neutralizar a los pueblos. Aylwin en su discurso o su defensa a la impunidad en el Estadio Nacional el 12 de marzo de 1990, este gorila de la CIA vociferaba por los parlantes del Estadio con su frase: "Civiles o militares, Chile es uno solo", Aylwin buscaba con esta consigna lograr el predominio político ideológico y atraer a otros sectores sociales y políticos legalizando a la Tiranía, lo que solo unos meses después implicaría el asesinato de cerca 100 jóvenes chilenos, que se podría caracterizar perfectamente con este eslogan “democracia de la impunidad y los acuerdos”, al espaldas del pueblo y usando al pueblo con el voto.
Dicho esto, una organización revolucionaria solo se debe al pueblo ya que una organización, un revolucionario sin base social no es nada. Esto debe ser visto con un criterio básico que una vez que una organización revolucionaria tenga la fuerza necesaria, un trabajo real y serio en la base social, recién podrá avanzar.
Quien no entienda que la conciencia política y de clase solo no se logra sólo con actos espontáneos de violencia callejera o lucha política no está entendiendo la leyes, categorías, y principios de la lucha política revolucionaria, Lenin, uso con fuerza todas las instancias donde se reúnan las masas usó la Duma (Congreso) y al lograr el triunfo revolucionario luego la disolvió. Para hacer agitación revolucionaria, usar las instancias legales y esto lo exclama con vehemencia, “sin abandonar la lucha extraparlamentaria, que educa efectivamente a la población, ni la movilización que es dónde reside nuestra fuerza real”, (Lenin, Obras Escogidas, Tomo XI)”, Con la revolución triunfante, se dará inicio a una nueva forma de gobierno, la democracia directa, el gobierno de obreros, campesinos y el ejército popular socialista, organizados democráticamente.
Las fuerzas reaccionarias usan todos los espacios políticos legales y no legales para entregar sus lineamientos políticos ideológicos de formación, educación y de lucha para impulsar su proyecto reaccionario en el seno mismo de los revolucionarios y el pueblo. Que no es otra cosa corrupción y diluir los objetivos estratégicos de los revolucionarios del verdadero objetivo de la revolución y por cierto provoca que el revolucionario zigzaguee y termine confundiendo al enemigo de clase, los objetivos tácticos con los estratégicos por miserables espacios o cuotas de poder dentro de la legalidad burguesa.
Ahora la revolución no la hace una élite, no la realiza una vanguardia aislada, por el contrario la revolución la realizan los pueblos y sus vanguardias compartidas, recordemos las palabras del Che quien mencionaba, que en los gérmenes del socialismo están los pueblos; “sin el pueblo no se puede hacer una revolución”.
El trabajo hacia las masas (lo estratégico) no debe
confundirse sobre todo en su inicios, no deben mezclarse con acciones
operativas (lo táctico), eso no es lo mismo, hay muchos revolucionarios que
confunden eso, así como de quienes por su impericia política, apelan a
cuestiones o vías rápidas confundiendo la construcción política, al sujeto
social de la revolución con elementos contestatarios al sistema en términos
sociales (lo táctico), pero eso no significa que sean unos desviados, por el
contrario son luchadores sociales, pero carecen de elementos ideológicos de
formación, están errados y confundidos al no encontrar respuestas ante sus
esfuerzos políticos ya qué la revolución es un arte, para esto para los
consecuentes, los revolucionarios por cierto es necesario una práctica diaria
fundada en valores éticos y morales que son el fundamento del cambio mental y
cultural necesarios para ser un revolucionario.
De La Editorial

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