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miércoles, 10 de diciembre de 2025

El tecnofeudalismo para donde nos arrastra, qué representa, cómo derrotarlo

De la Garrapata en la Webs

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Por: Nikolás Friedman

Si analizamos casi todos los procesos políticos y sociales de la ultra derecha en el mundo, en especial de Latinoamérica-mestiza-morena, nos encontramos con desarrollos históricos, dialécticos similares. En otras palabras, detrás de cada avance del Fascismo en estos pueblos, estuvo presente la Socialdemocracia Neoliberal. Que sin duda abre las puertas al Fascismo en todas sus expresiones, colores y por cierto a sus acólitos con sed enfermiza de poder, pero esta tendencia política, también está quedando superada por el tecno feudal o tecnofeudalismo, que esencialmente es un gobierno de súper-ricos, son fascistas, pero sus formas de general riqueza difieren del neoliberalismo. 

El tecnofeudalismo es la última etapa (conocida) del desarrollo político y económico del capitalismo, donde se concentra todo, donde el neoliberalismo está siendo reemplazado, no por un sistema más progresista o justo, sino por algo que retrotrae al pasado: el feudalismo,  disfrazado de digital”, lo que significa que no estamos en transición del capitalismo neoliberal a algo mejor, sino por el contrario que nos están arrastrando hacia un sistema donde las empresas tecnológicas funcionan como señores feudales modernos, todo poderosos, es mas no tienen naciones, Estados, es la etapa que es transversal al mundo, no reconoce fronteras, etnias, lengua, genero, sexo, clases.  

El sistema económico neoliberal  ha cambiado fundamentalmente dando paso a una nueva forma de explotación, de expoliación  y acumulación de capital usando el Big Data, que es un conjuntos de datos tan masivos y complejos que las herramientas tradicionales no pueden gestionarlos, caracterizados por las “5 V”: Volumen, Velocidad, Variedad, Veracidad y Valor. 

No se trata solo de cantidad, sino por el contrario es la forma de analizar los datos (estructurados y no estructurados) como redes sociales, sensores, transacciones, etc., para extraer información estratégica, identificar patrones y mejorar la toma de decisiones en negocios, investigación, política-control (usando tecnologías avanzadas). De ahí el desarrollo de las plataformas digitales que se han convertido en la “nueva tierra a depredar”, una nueva era controlada por dioses del capital o gigantes tecnológicos.

Así como los señores feudales controlaban al hombre, la tierra y el trabajo (estos vivían y morían bajo su sombra). Las empresas tecnológicas de hoy ejercen un control económico que le permiten obtener potestad sobre los datos, los espacios digitales. Esta concepción política-económica del poder, es en la que se sustenta el tecnofeudalismo el cual se está consolidando de forma sostenida a través de bancos centrales y gobiernos reflejando la antigua estructura feudal, donde unas pocas élites o sangre azul controlaban los recursos de los que dependían todos los seres humanos.  

La diferencia entre estos sistemas radica en cómo se extrae la riqueza. Los señores feudales ejercían el poder mediante la fuerza directa (esclavitud), mientras que el capitalismo a menudo encubre la explotación bajo la apariencia legal (esclavitud encubierta). Ahora la consolidación del poder tecnofeudal por parte de las grandes corporaciones tecnológicas es un sello distintivo del capitalismo, o en palabras de Lenin “el capital monopolista ha sido una característica del capitalismo desde hace mucho tiempo”. Lo que estamos observando, es una forma más agresiva de capitalismo, en su desarrollo extractivita, expoliativo, es decir, el cual te despoja, o roba de manera violenta, injusta, afectando bienes, derechos y recursos naturales.

Sin ir muy lejos nos encontramos con la victoria de Trump, a unos días de haber asumido el control político, social, cultural y militar de facto de la principal potencia imperialista-fascista graficando la eficacia adquirida por el fascismo estadounidense. Que viene a fortalecer la esfera mundial a través de sus posiciones políticas estratégicas y de clase ya conquistadas por el fascismo económico o tecno feudal en Europa y Latinoamérica-mestiza-morena. El avance de las fuerzas reaccionarias oligárquicas fascistas, unidas a las organizaciones mundiales del narcotráfico hacen fuerza común a través de la oligarquías, transformándose en un fenómeno global, sin discusión que caracteriza el actual periodo histórico de crisis terminal del capitalismo en su expresión neoliberal, por cierto.

Trump asume su gobierno como un ser todopoderoso, enérgico, y omnipotente. Como un ser divino tocado por Dios, que lo eleva a una categoría superior, a emperador de todas las naciones y que todos deben rendirse ante él. De lo contrario te destruye, ejerciendo de facto el poder creando controles políticos, económicos y militares sobre otros Estados nacionales, rompiendo a patadas la caja de pandora, liberando toda la furia nazi-fascista sobre todos los pueblos, esgrimiendo la consigna eterna del imperialismo: el garrote y la zanahoria.

Su ascenso se encuentra en pleno desarrollo expresándose en una infinidad de agresiones económicas y militares, tanto para el propio pueblo estadounidense, inmigrantes y los pueblos del mundo, pero de fondo gráfica la decadencia política como potencia imperial en caída libre, con agresiones, intervenciones o simplemente creando narrativas falsas para someter, doblegar o agredir y controlar a los países dignos del mundo. Ahí está el caso claro de la Venezuela digna.

La ultraderecha debe verse como un fenómeno, político e histórico. Está claro que es un fenómeno que teniendo semejanzas con el fascismo y nazismo de los años 20-30 del siglo pasado, este ha dado un salto político en materia de reinvención, como una quimera, pues se mueve en coordenadas históricas diferentes. De lo que estamos hablando es que el fascismo en sí, ha sido superado por los tecnos feudales, pero son tan fascistas y nazis en su expresión política, económica de clase en sí misma, el salto que buscan es la acumulación de capital sin trabajo asalariado, es decir, dejar fuera le ecuación “burguesía versus trabajadores”.

Bajo su concepción política-económica, no es la clase obrera generando riqueza en la fábricas a los oligárquicas fascistas, ahora la base de su riqueza está basada en la especulación financiera, en la mercadotecnia o en esas pequeñas empresas que parten en un sótanos o garajes como Facebook, TikTok, Amazon, MICROSOFT, Comercio Electrónico, Dell Technologies, Juegos en Línea, Servicios de Software etc., que si sumamos las ganancias de todas estas “empresas” o a los multimillonarios de la “tecnología”, tenemos un valor de 2.5 billones de dólares, superando con creces a las demás industrias, es más, los multimillonarios de la tecnología superan el total de 1.7 billones de dólares a la industria de la moda, el comercio minorista y el total de 1.5 billones de dólares para las finanzas y las inversiones.


Ahora son estos mismos multimillonarios tecno feudales dueños de las principales fortunas en el mundo que ocuparon la primera línea en la asunción del fascista de Donald Trump con una demostración de clase sin precedentes, demostrando su poder e influencia sobre Trump quienes alinean las políticas de sus empresas con la cosmovisión, fascista de emperador de Trump. Sin embargo, es necesario considerar los elementos comunes entre ambos fenómenos del fascismo de hoy con el de ayer. Lo sociopolítico, su interrelación de clase. Y, por supuesto, como deber revolucionario, tomar en cuenta las lecciones del pasado para combatirlo y derrotarlo en el presente y futuro.

El fascismo en su forma tecno feudal se desarrolla con fuerza en los países de occidente (EEUU, Canadá, Europa) y en países ex coloniales, neocolonialistas (cuyo valor económico, son sus riquezas minerales), los países con sus industrias destruidas o bien cortadas en su desarrollo por las políticas neoliberales en Latinoamérica-mestiza-morena (Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, y El Salvador un país gendarme (como el gobierno esbirro de los males del capitalismo) donde reinan regímenes de facto, autoritarios, de “democracia” liberal en crisis terminal.

El análisis respecto a los países ex coloniales que ahora con gobiernos dignos, sí defienden a sus pueblos, sus riquezas, sus niños y ancianos. Es un fenómeno político social diferente a las dictaduras militares de antaño en África, Asia, Latinoamérica-mestiza- morena. Dictaduras sustentadas y apoyadas por los aparatos estatales de las fuerzas amadas que gobernaban o estaban al servicio de los anglosajones, judíos-sionistas y fascistas de EEUU y Europa ejerciendo el control político integral de clase, en su forma de (represión, genocidio, etc.) Acá otro ejemplo de dignidad y liberación. Los benineses solo unos días atrás salen a las calles a apoyar el golpe democrático en Benín, los carteles dicen "nuestra voz es el Teniente Coronel Tigri" adiós colonialismo de Francia y Unión Europea, EEUU. Lo que más llama la atención es que los benineses están en las calles celebrando la toma del poder militar y no son asesinados por los militares ni por el gobierno.

En la Rusia de hoy, nos encontramos, a su vez, con un gobierno fuerte, que simpatiza en buena parte con la ultraderecha europea la cual los ve como un modelo a seguir, pero a la vez compite en términos geopolíticos con el imperialismo, decadente, fascista estadounidense apoyando la luchas de los pueblos dignos, que en algunos casos son abiertamente de izquierda, Cuba Venezuela, Nicaragua, México, Honduras, (que está en peligro de ser sometida a un baño de sangre), después de las  elecciones presidenciales pasadas, donde la oligarquía narco-fascista con el apoyo de la CIA realizaron un monumental fraude electoral .

Sin duda el fascismo, tecno feudal toma fuerza a partir de la crisis mundial de 2008, adquiriendo un gran crecimiento usando como trampolín a la extrema derecha en términos dialécticos e históricos. Esto además debe verse como un fenómeno político e histórico comparativamente distinto, surgido a partir de las crisis capitalistas mundiales a mediados de la década del 2000, que originaron la anulación de los Estados Nacionales, es decir, que a partir del período de casi 40 años de aplicación del modelo neoliberal, la mal llamada globalización imperialista o (la mundialización de las economías) entra en crisis terminal quedando en evidencia sus efectos socio-políticos y culturales devastadores.


El triunfo de la “globalización neoliberal” fue arrollador, avasallante gracias al vínculo asociado a la restauración del capitalismo en China, Rusia y el Este de Europa. Esto no es casual, ya que el imperialismo capitalista venía en caída libre de su segunda etapa fordista 1930-1970 (la primera fue la revolución industrial) aunque el mundo académico burgués, reaccionario rechacé esto, según ellos por los términos de fechas o por estar “cronológicamente separados” olvidando que estamos hablando de etapas socioeconómicas, o políticas, dialéctica e históricas), este sistema político, económico es introducido por Henry Ford, fundador de la Ford Motor Company.

Este sistema se basaba en la fabricación masiva de un producto generalizado, como el famoso auto económico Ford T. Ford centró la fabricación masiva de productos estandarizados a través de una línea de montaje, lo que hizo que los “productos fueran accesibles a la clase trabajadora”, generando un aumento del consumo y de la demanda laboral. Transformándose en un sistema geopolítico dominante de producción, hasta la década de 1970. Cuando es reemplazado por la tercera etapa fordista o como le llaman los ideólogos del capitalismo “posfordismo”, cuya característica esencial es la sustitución de los trabajadores por máquinas, y por el toyotismo el cual evita la producción en masa, limitándose a la producción tras confirmar la venta de un producto, es decir, vender el producto, lo construyo.

Esta tercera etapa fordista que se sigue caracterizando por la (explotación laboral para general plusvalía o riqueza mal habida) sigue siendo un ente de clase y riqueza, basado esencialmente en el control geopolítico lo que significó la sobre explotación indiscriminada de la clase obrera y el extractivismo de las riquezas de los países. Sin duda fue esta restauración la que permitió que la “globalización” tomará un impulso espacioso. Aportando nuevas y enormes áreas que abarcan continentes enteros que vivían y morían solo para la acumulación de capital y dio lugar a la quiebra de millones de industrias en el mundo. Cambiando la forma de producción horizontal por una vertical. Generando sin ninguna duda política la alienación de las masas, que años después permitirá que esas mismas masas explotadas y arrastradas a la miseria voten por estos nuevos amos.

Cerrando arbitrariamente industrias en un país y abriéndose en otros, aplicando leyes menos firmes que defendiera los intereses de la clase trabajadora o lo que se definió como la deslocalizaciones industriales masivas. Generando plusvalía o riqueza mal habida de la burguesía mundial con la sobreexplotación de la clase trabajadora, la contaminación o zonas de sacrificios, millones de trabajadores viviendo de asistencia Estatal entre 1975 y 1982, como fue PEM y POJH, programas de empleo de emergencia creados durante la dictadura militar para “combatir el desempleo”. El PEM (Programa de Empleo Mínimo se creó en 1975 y ofrecía trabajos mal remunerados para quienes tenían menos oportunidades). El POJH (Programa de Ocupación para Jefes de Hogar, se creó en 1982 para ayudar a los jefes de familia afectados por la crisis económica capitalista, con sueldos bajos y trabajos poco calificados.

Transformando a Chile en el laboratorio del neoliberalismo en el mundo. Lo que le permitió al neoliberalismo a través de la “globalización” cerrar su garra explotadora en todo el mundo, reduciendo los salarios y aumentando las horas de trabajo lo que implicó el término de las conquistas laborales y sociales de millones de trabajadores quedando en la calle y la miseria la cual superó con creces a más de la mitad de la población activa chilena.

Lo que le posibilitó avanzar en la fragmentación y tercerización de la fuerza laboral y extendió a extremos desconocidos el trabajo informal y la marginación social de sectores enteros de la clase trabajadora o en simples palabras destruyendo la base social de la izquierda (al sujeto social) la fuerza motriz de los cambios, el eje de la revolución. La clase trabajadora, perdía su esencia social, la fábrica, su pertenencia de clase.

Estos avances del capitalismo se basaron, sin duda, en el “triunfo ideológico” alcanzado por el “neoliberalismo”, que presentó la restauración capitalista como el fracaso histórico del socialismo o, los mal llamados países socialistas. A pesar de que los regímenes donde el capitalismo fue restaurado, es decir, China, Rusia y Europa del este, presentados como socialistas o comunistas, no eran sino una quimera dolorosa o copia de una forma antojadiza que a simple vista era una desviación del socialismo el cual había reemplazado al pueblo por el partido, la lucha de clases por una suerte de carrera burocrática, inmoral para acceder al partido, etc.

Lo que es opuesto diametralmente a los valores esenciales del Socialismo que se vivieron en la primera etapa de la revolución rusa de 1917, hasta la muerte de Lenin. Abriendo esperanzas y grandes perspectivas sociopolíticas y culturales para el desarrollo humano y sus familias en la clase trabajadora del mundo, es decir, los sujetos políticos, revolucionarios de los cambios para alcanzar el Socialismo.

 

Lo que la restauración capitalista entre las décadas de los 80 y 90, les permitió atacar furiosamente con guerras asimétricas a los pueblos y la clase trabajadora, negando y cuestionando la búsqueda del Socialismo como sociedad igualitaria entre seres diferentes (raza, sexo, etnia, condición de clase, etc.), contribuyendo fuertemente al abandono de los principios revolucionarios por parte de los partidos comunistas, socialistas y fuerzas revolucionarias en desbande o derrotados. Yuxtapuesto a todo esto, las masas sucumbían ante la clase hegemónica neoliberal, desmoralizados, desorganizados y abandonados a su suerte. Perdiendo todo norte político lo que implica una mínima condición de clase y contra hegemónico. Quedando varados, a la manipulación de clase por parte de la rapiña neoliberal burguesa y pequeñoburguesa.

Estos avances capitalistas en el mundo o entre comillas el triunfo ideológico neoliberal no ha sido mérito exclusivo de los ideólogos ultraliberales y de las iglesias evangélicas reaccionarias. En esto han contribuido decisivamente los partidos socialistas o socialdemócratas, o la pequeña burguesía socio liberal. Quienes también administraron y perfeccionaron la “globalización” neoliberal, transformándose en la quinta columna de la burguesía o los posmodernistas que en estas últimas décadas han sido hegemónicos en la socialdemocracia neoliberal con sus diferentes corrientes oportunistas que han ido surgiendo en estas décadas. Unos ejemplos de ello son la Syriza griega, el Podemos español, la ex concertación en Chile, el PSOL brasileño, el italiano Rifondazione o las corrientes de oposición que se basan en las luchas contra las opresiones de género o raza, etc.


Un factor extemporáneo que provocó el avance del fascismo fue el contundente impacto en el ascenso de la ultraderecha, particularmente en Europa, producto de la crisis migratoria de 2015, como ejemplo la guerra en Siria, con la llegada de una enorme masa de refugiados. Solo Alemania recibió una ola migratoria con más de un millón de inmigrantes. El proceso continuó, tras el conflicto Ruso Ucraniano-OTAN, con la Operación Militar Especial (desnazificar, y des-militarizar a Ucrania) que provoco la huida de millones de ucranianos, y sus hijos de la oligarquía nazi (que escapaban del reclutamiento obligatorio en Ucrania, el 2022).

La zozobra, el temor, el terror, la angustia, el miedo psicológico de sectores de la población ante este flujo masivo, coincidiendo con las crecientes privaciones de amplios sectores populares y por cierto la utilización política electoral que fue muy bien usada, manipulada y explotada a fondo por la ultraderecha europea. Como el gorila fascista de Trump usó hábilmente en EEUU. La ultraderecha supo también durante la pandemia de 2020 capitalizar el rechazo de amplios sectores de la población a la confabulación de los gobiernos con las grandes farmacéuticas a su dominación de clase, como fuerza hegemónica a los cambios reales. Un ejemplo que marca a fuego a estos fascistas es que las farmacéuticas ligadas a la oligarquía internacional, le negaron la vacuna contra el Covid-19 a Venezuela.

Los partidos socialistas o socialdemócratas con la crisis del petróleo 1973-1974, se transforman al neoliberalismo, abandonando su socialismo evolucionista por la limosna que da el Estado de Bienestar-capitalista para luego pasarse con petacas y bagajes a la derecha, en algunos casos a la ultraderecha PSOE, ex Concertación, etc., desplazando a los sectores derechistas históricos en el mundo (perfeccionado y aplicando su versión particular del neoliberalismo). En el caso de los posmodernos, el marxismo pasó a ser un metarrelatos anticuados, decadentes, anti libertad, ateísta, etc., con una retórica falsa dialéctica, es decir, de lo revolucionario se pasó a lo reaccionario y lo reaccionario pasó a ser revolucionario, es decir, un mundo de lo absurdo.

El marxismo para estos convertidos debía ser sustituido por un pensamiento impío, anti científico e histórico. Para el posmodernismo la realidad (lo que vivimos día a día) no es algo objetivo que se pueda conocer, sino una construcción del lenguaje. En esto, más que un intento burdo de desnaturalizar y separar al materialismo dialéctico e histórico para transformarlo en una suerte de quimera o paradoja al estilo del abuelo, una entropía (desorden) invertida o el intento inmoral, de clase de negar lo dialéctico e histórico, con meros metarrelatos creados en las cabezas de traidores y convertidos. Olvidando o derechamente pasando a llevar las leyes de la física cuántica que impiden tal paradoja.

Y agregan, la sociedad no está basada en el dominio del capital, la explotación y no existe la clase obrera (como fuerza motriz de los cambios revolucionarios), por el contrario para estos convertidos, son innumerables opresiones con nuevos sujetos sociales que hay que organizar por separado. Es lo que vivimos con el “estallido social” del 2019, en Chile un millón de demandas, que terminaron en el bolsillo de los onerosos del Congreso pinochetista, es decir, en nada.

Continúan con sus pseudo-argumentos, el poder está en todos lados y no tiene sentido la lucha por tomarlo, para eso está la política de los consensos, las mesas de dialogo o comisiones de trabajo, etc. Es decir, esa fue la doctrina de “principios, morales, éticos y valores políticos de la ex concertación”. La lucha por la toma del poder por un régimen socialista, carece de todo sentido democrático, esto debe ser sustituido por una engorrosa, zigzagueante, como perturbadora batalla por una “democracia de los acuerdos” o el intervalo de gobiernos cada 4 años dentro de las reglas de la oligarquía fascista.

Hay que precisar que el fascismo o neofascismo aparece como opción política a partir del estallido de la crisis mundial de 2008, apoyada en el descrédito y el resentimiento social provocados por los gobiernos socialdemócratas, mal llamados de izquierda. Porque son de la pequeña burguesía socialdemócrata o (partidos socialistas). Paralelo a esto, se da el desprestigio de los regímenes de facto de la democracia liberal, donde los gobiernos de extrema derecha gobernaban antes.

Su desarrollo como tal, tuvo lugar unos pocos años más tarde, después de intensos desengaños de las masas. El mundo popular, frustrado, desmoralizado política y culturalmente ante las grandes luchas sin avances concretos se encuentran impotentes. Considerando que fueron incapaces de ir más allá del capitalismo, pues carecían de organización, sobre todo de dirección política integral y una línea estratégica, (lo político-militar). Es más, muchos de ellos se transformaron en el garrote, en látigo, en el brazo de la hegemonía dominante, ahí tenemos el caso de Europa, fue tras grandes revueltas dirigidas por fuerzas que se presentaban a la izquierda de los partidos socialistas pero que nunca aspiraron a romper con las cadenas del capitalismo, ni a salirse del cuadro de los regímenes de democracia neoliberal.

En Latinoamérica-mestiza-morena el despliegue de la ultraderecha tuvo lugar tras el desencanto de la primera ola de gobiernos “progresistas”; Néstor Kirschner y Cristina K, Lula, Dilma, Lagos-Bachelet., Lenin Moreno, Luis Arce, y nuevamente en Chile, Boric, quien le abrirá las puertas al fascismo, vía parlamentaria, etc. Por otro lado, el candidato del fascismo, Kast tendría que cometer graves errores, como torpes acciones políticas electorales que podría cambiar la opinión de los ciudadanos en Chile, pero aun así, si Jara no presenta una alternativa al modelo político neoliberal, frente a la corrupción, la delincuencia, la zozobra, el miedo patológico a la delincuencia importada perderá la elección.

 


Es así que las masas se están quemando a fuego lento. La ultraderecha ataca la conciencia social de los chilenos, apoyada fuertemente por los medios masivos de desinformación y en redes sociales o (Fake News), convertidas en grandes plataformas de manipulación de masas que tergiversan la realidad, esgrimiendo el Negacionismo (violaciones a los derechos humanos) transformándolo en la consigna central del fascismo, los verdaderos amos de Chile. Transversalmente usan la falacia como arma social de destrucción de conciencias sociales, creando enemigos transversales desde lo vertical fascista, no es la burguesía tu enemigo hoy, es el inmigrante, el pobre con protección social, o el delincuente (lumpen proletario) para esto van a militarizar las poblaciones, los liceos, las calles, el transporte, etc.

Con una política de manipulación de masas, aplicando un adoctrinamiento sofístico, junto a los grandes medios, surgen los fascistas como la socialdemocracia neoliberal. Como  “representante del pueblo contra las élites y el sistema corrupto”, en el cual se encuentra en lugar destacado a la socialdemocracia, mal llamada de izquierda o pequeña burguesía, logrando un peso “moral y ético” e influencia considerable entre las masas, en especial entre sectores atrasados de trabajadores (en términos de conciencia política y clase), en particular entre los más precarios y explotados.

Pero cuando las fuerzas reaccionarias no logren aniquilar “esa escoria social”, creada por las contradicciones propias del capitalismo desigual, los convertidos, los que votan por el fascismo seguirás ganado 500 dólares, de los cuales te roban un porcentaje por las AFPs y salud (algo así como 87.900 pesos), terminaran ganado 480 dólares, aproximadamente), pero lo que no entiende la burguesía parasitaria, es que ese pueblo se dará cuenta que su miseria continua y no habrá enemigos fantasmas.

De la Editorial   

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